Asociación Criarte

Asociación para fomentar la crianza con apego, educación sin violencia, educación libre, etc. Difusión de los principios de la crianza natural y lo que esté relacionado con ello: colecho, babywearing, lactancia materna prolongada, desarrollo humano integral, creatividad, etc.

lunes, febrero 20, 2006

Relación de apego

Cuando hablamos de crianza con apego, nos referimos al refuerzo de la relación de apego entre la madre y el niño. Esto lo practicamos mediante la atención inmediata a las necesidades del bebé, el contacto físico intenso y constante durante el primer año de vida, la lactancia materna prolongada hasta un destete voluntario por parte del niño, y mediante otras cuestiones como el colecho, el babywearing, etc.

El apego juega un papel fundamental en la relación interpersonal de las personas y se aprende el modelo de apego en la primera infancia. Se sabe que los niños que tienen una interacción positiva con su cuidador logran internalizar la sensación de seguridad, lo que les permite ampliar sus emociones. En otras palabras la conducta de apego depende de la manera como el individuo es capaz de reflejar la sensación de seguridad. El modelo de apego aprendido determina cómo se relacionará el niño cuando sea mayor con otras personas y la seguridad en sus propias capacidades para afrontar las más diversas situaciones.

Así, Bowlby define al apego madre-infante como un vínculo afectivo que se desarrolla mediante la relación de interacción cotidiana a lo largo del primer año de vida, en la cual la madre como la cuidadora principal de la crianza, significa una base segura para su infante.
A raíz de un estudio longitudinal, llevado a cabo en México entre 1995 y 1996, se concluyó que existían tres patrones de apego organizado madre-infante: A. Ansioso-evitativo, 18%, B. Seguro, 68%, C., Ansioso-resistente, 11%.

APEGO SEGURO: El apego seguro se da cuando la persona que cuida demuestra cariño, protección, disponibilidad y atención a las señales del bebé, lo que le permite desarrollar un concepto de sí mismo positivo y un sentimiento de confianza. En el dominio interpersonal, las personas seguras tienden a ser más cálidas, estables y con relaciones íntimas satisfactorias, y en el dominio intrapersonal, tienden a ser más positivas, integradas y con perspectivas coherentes de sí mismo.

APEGO ANSIOSO: El apego ansioso se da cuando el cuidador está física y emocionalmente disponible sólo en ciertas ocasiones, lo que hace al individuo más propenso a la ansiedad de separación y al temor de explorar el mundo. No tienen expectativas de confianza respecto al acceso y respuesta de sus cuidadores, debido a la inconsistencia en las habilidades emocionales. Es evidente un fuerte deseo de intimidad, pero a la vez una sensación de inseguridad respecto a los demás.

APEGO EVITATIVO: El apego evitativo se da cuando el cuidador deja de atender constantemente las señales de necesidad de protección del niño, lo que no le permite el desarrollo del sentimiento de confianza que necesita. Se sienten inseguros hacia los demás y esperan ser desplazados sobre la base de las experiencias pasadas de abandono.

No es tanto la cantidad de interacción con la madre lo que determina el apego, sino lo que importa es la calidad de ella, tal y como lo demuestran las investigaciones realizadas alrededor del trabajo de la figura de apego y sus repercusiones posteriores. Cada etapa del desarrollo humano
tiene funciones propias que provocan un equilibrio o desequilibrio en la persona según sea o no resuelta satisfactoriamente, y para que el niño enfrente de la manera más saludable y positiva cada una de dichas etapas, es fundamental el desarrollo de la seguridad realista acerca de las posibilidades de un enfrentamiento positivo con el ambiente.

Dicho de otro modo: los cimientos de un adulto sano y equilibrado emocional y psicológicamente se crean en el primer año de vida a través de la relación con la madre. Si estos cimientos son sólidos, o sea, si el niño ha recibido todo el afecto físico y psicológico que necesita, lo más probable es que sus expectativas originarias queden cubiertas. Y entonces, y solo entonces puede enfrentarse al mundo porque tiene a sus espaldas la más profunda seguridad de ser amado y apoyado. Una seguridad que se queda como tatuada en el alma de la persona. Esto le convierte en un ser fuerte, independiente y creativo, capaz de superar cualquier bache, y preparado para encontrar la felicidad en su vida.